miércoles, 16 de marzo de 2016

Nadia

-No hay solución-

Mientras,
se describen órbitas en la cafetería de El Corte Inglés

-Menos diecisiete grados-

Y la cámara frigorífica
renuncia al maquinismo
y se convierte en una enorme vaca agonizante.

-Hay más humanidad en la rejilla por donde jadea
que en el cadáver de Jesucristo-

Salto la barra
y la llevo lejos, muy lejos.
Le compro un prado
y entonces


tenemos hijos.

Pero me despiertan los platos
y otros combustibles del ruido...

-¿Cuánto le debo?-

Todo es ridículo
Excepto  Nadia
o decir te amo.




1 comentario:

lujo berner dijo...

Que será de esos hijos ciborgs????
Vuelve inmediatamente a soñar...