sábado, 19 de febrero de 2011

Química y semántica



Ahora que,
somos menos que una línea
que atraviesa un costado de lengua y literatura,
y que no alcanza ni el número treintaytres
para la no gloria y la no biblia
de los pocos creyentes que quedan en mi sistema linfático...
Ahora,
que los límites de mi cuerpo son los límites de mi casa
o tal vez de mi barrio,
o tal vez de mi almohada,
ahora...
Que sabemos lo que realmente significa veinticuatro
cuando hablamos de las horas
y no tenemos sino -uno y grande y libre- tiempo muerto,
ahora,
ha llegado el momento
de sacar la piel muerta
y tender la ropa hacia la calle
ha llegado el día
de la metempsicosis low cost y con descuento
de tienda de los chinos o de mini market de gasolinera.
Ha llegado la transformación gigante,
la épica infinita de quien no puede pasar
un solo día sin su  siesta,
ha llegado,
al fin el viento,
el viento,
al fin y al cabo...

Y ahora -sí ahora-
hay que mirar más lejos
y más alto,
y tal vez todavía más lejos
y si puede ser más lejos aún,
aunque para llegar,
-ay llegar-
siga siendo todo tan difícil como ayer
todo tan imposible como ayer
todo tan ayer, después de todo...

Todo es química y semántica
aunque no sepa muy bien lo que significa.